Un ángel ha muerto.
Lo sé porque ha caído el lucero
en dos mieses blancas
a un abismo.
Un ángel ha muerto.
Lo sé porque ha crecido el silencio,
anochece en las gargantas de las aves
y la bruma.
Un ángel ha muerto.
Lo sé porque llueve gris hasta la asfixia,
naufragan los peces
-desnudo el mar
y las tardes.
Lo sé porque el viento se hizo piedra,
estruja las sombras
-cordel de ajados huesos
y tu rostro.
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