Lina Zerón. México (1959).
Cuenta con 7 libros de poesía y 2 novelas. Los temas en su poesía se levantan desafiantes, rotundos, porque ha sabido crear un lenguaje propio de una frescura inigualable, donde |
OCTUBRE 2007 |
DIME AMOR
LUZ DE UN FARO VIEJO
CALENDARIO AROMA DE MIL FLORES
TOMEMOS CAFÉ
STATUS DE SEÑORA
MI PALABRA
MORADAS MARIPOSAS
CORTESANA
DESOLACIÓN
AHÍ, DONDE
SEPTENARIO
AÑADIRTE A MI PIEL |
UN GRAN PAIS
la educación, la comida, la vivienda.
Tan extenso es mi país que la justicia no alcanza para todos.
Lina Zerón: Del libro: Moradas Mariposas, Ed. Abril y UNEAC. La Habana Cuba, febrero 2002.
MORADAS MARIPOSAS
Fui semilla de sol plantada en la tierra, parida por un tornado de agua, entre polvo estelar y alarido de colores.
Yo quería nacer mariposa, águila y que me crecieran doradas plumas, pero nací higuera de enormes raíces y me salieron ramas y de las ramas hojas y me nacieron ojos en la corteza.
De las hojas brotaron palomas y acunaron suspiros mis rojos dedos, mis manos abanicaron tinieblas y probé la manzana del edén.
Supe del sabor de la sangre y me punzaron los huesos y aprendí a llorar con mi sombra y a cargar la cruz del fruto de María pero también probé la miel sagrada de la rosa y la carne del cordero y tuve sangre virgen en las venas y entre mis piernas el jugo de Adán corrió.
Mi vientre parió moradas mariposas que alimenté con savia pura de abeja y me transforme en Olmo para defender los frutos y ni sequías ni tempestades arrancaron mi tronco de la tierra.
Cantaron muchas primaveras con sus inviernos, maduraron los higos y a la vida cayeron y se olvidaron de este árbol y desnudas quedaron mis ramas.
Dejé de ser higuera y olmo,
me crecieron alas y en las plumas colores y en los colores agua y me convertí en pez-golondrina.
Mis lágrimas humedecen las escamas y los suspiros hacen volar mis alas cuando veo las semillas que mis frutos dieron.
Soy feliz de haber nacido higuera, volverme Olmo y ahora ser pez-golondrina sin nido fijo y sin cadenas.
Lina Zerón: Del libro: Moradas Mariposas, Ed. Abril y UNEAC. La Habana Cuba, febrero 2002
CORTESANA
Soy la mujer que duerme en la jaula con los leones al ponerse el sol. Carne cruda como de sus pestilentes fauces lamo sus recovecos denigrantes y sin importarles, prueban cada mes mi sangre.
Me he dejado ultrajar por conveniencia, soy mansa por una retribución, Abro mis posiciones para conseguir prodigios mayores, mejores pagas.
Todas las noches meto al sol en mi cama y caliento deshilachados cuerpos. A veces suplico ternura desde el fondo de mi alma, desde el encierro de mi jaula repleta de vacíos inconmensurables, pero ellos no escuchan.
El mundo me desprecia, yo lo ignoro. Vivo para alimentar a las bestias con mi carne,
soy libre de volar si quisiera, de escapar, mas no tengo a donde ir... Pertenezco a esta jaula.
Lina Zerón: Del libro: Moradas Mariposas, Ed. Abril y UNEAC. La Habana Cuba, febrero 2002
DESOLACION
Dios ¿dónde estás? Acaso en la débil ala de una mariposa, en el monótono zumbido de la abeja o en la gaviota que roza vagamente la playa.
Te busco en el crepúsculo vacío de invierno, en la luz sin frontera de mis ojos, en la melancólica sombra del ciprés.
Palpitan en mi pecho reflejos de aurora. y no estás. Tampoco en el alud de tatuados dolores, en el breve escalofrío de mis párpados azules, en la marimba interna de mi cuerpo.
Tal vez mis rezos llegaron tarde a la cita, tal vez eres pedestal de oro inaccesible, anzuelo en el fondo sin carnada y yo hambriento pez en la noche del océano.
Tal vez seas omnipotente campo y yo roja hormiga.
Tal vez seas flama desprendida del sol y yo ciego espejo incapaz de reflejarte.
Lina Zerón: Del libro: Moradas Mariposas, Ed. Abril y UNEAC. La Habana Cuba, febrero 2002
AHÍ, DONDE
Ahí, donde mi delgado silencio te interroga, te perdono. Lina Zerón: Del libro: Moradas Mariposas, Ed. Abril y UNEAC. La Habana Cuba, febrero 2002
AÑADIRTE A MI PIEL Lina Zerón: Del libro: Moradas Mariposas, Ed. Abril y UNEAC. La Habana Cuba, febrero 2002 DIME AMOR
¿Qué harás Si sobrevivo sin ti a la furia de la noche, y desnuda atravieso entre balas si descubro un aljibe de amor en el desierto
¿Qué pasará amor
Si mis pies a seguir tu huella se afanan si convierto atormentadas nubes en llovizna y desquebrajadas olas en huracán sin dueño. Si mi voz repite que te amo en la penumbra,
Si busco tu nombre en el sueño que se extingue y tu aroma de violetas mientras duermo, Si al probar la madurez de mis mares tus labios enmudecen de ternura y de tanto amor se desorientan las gaviotas que descubren al vuelo el secreto que nos une.
¿Qué ganaría
Por coser atardeceres al diván de tu regazo ofreciendo devorar a besos la nostalgia mientras someto torbellinos corazón adentro. y dibujara tu imagen en el corazón de mis entrañas para que pueda este poema soportar tanto tormento?.
¿Cómo continuar
Ahora que la ausencia es la única que ama en esta soledad congelada de suspiros. Si no hay mas desiertos ni lluvias en mi alma y tu recuerdo es derramada oscuridad sobre mis ojos?.
¡Dime amor cómo recuperarte!...
Tal vez regando mi piel por los caminos hasta ser cadáver mezclada con tus huesos.
Lina Zerón. Del libro: “Un cielo crece en el fondo de tus ojos” versión bilingüe, francés-español. Ed. La Barbacane, Lyon, Francia, junio 2004
IMAGEN COTIDIANA
Este desánimo eterno y pegajoso, esta intransigente búsqueda perfecta de ti.
ni eufóricos viernes ni domingos depresivos. Ni siquiera soy simétrica como los miércoles ni me parezco al aburrido jueves. Debería inventar otros nombres a los días, restarle semanas a los meses, abolir las tardes de lectura, los arrumacos en los parques de parejas clandestinas.
Abolir nuestra imagen cotidiana, tal vez regresaría el ánimo de continuar aquí.
Lina Zerón: Del libro: Vino Rojo, Ed. Unión y UNEAC. La Habana, febrero 2003
LA CASA
Llegó el momento de partir el hogar en dos. Bien: Comencemos por los rincones donde las arañas tejieron también su historia. Hablemos de los muros y sus cuadros. ¿Cuál eliges? ¿El del día de la boda, el retrato de la niña o el de vacaciones en verano? Quiero el antiguo bodegón para recordar las comidas familiares.
Mira la casa: permanece ahí de pie pero sin alma.
¿Con cuál alcoba deseas quedarte? ¿Aquella donde los gemidos algunas vez fueron música perfecta? ¿O el cuarto azul donde echó raíces la cuna para siempre? ¿O el jardín donde todavía se columpian las sonrisas?
Te regalo los espejos saturados de susurros, ecos familiares, desfigurados rostros que hoy se desangran en reproches.
Deseo la terraza, esa roja plataforma de minúsculos ladrillos donde lluvias y palomas encontraron su refugio, donde todavía transpiran las estrellas y no hay sombra que oculte los engaños.
Pero tienes razón: Tal vez aquí ya nada nos retenga. A la frontera tal vez llegamos entre el amor que vacila y las cenizas.
Viéndolo bien, no puedo partir en dos la casa: te la regalo con todo y promesas de futuros.
Como cortinas viejas te regalo lo que queda: este sombrío cielo y este desvencijado viento que dejaste al cerrar la puerta principal. Lina Zerón: Del libro: Vino Rojo, Ed. Unión y UNEAC. La Habana, febrero 2003
SOMBRÍO REFLEJO
Me lastiman tus ojos que destrozan con impaciencia mis contornos. Tus manos que pordioseras sobre mi cuerpo se tienden. Tu sexo que falto de esplendor, prefiere huir temprano de la fiesta.
Qué lástima saber que ningún poema recuerda ya en mis adentros tus espasmos.
Salvo yo en ti nada eres.
Lina Zerón: Del libro: Vino Rojo, Ed. Unión y UNEAC. La Habana, febrero 2003
AIRE INERTE
Reina de las profundidades de la tierra, fiera devorando la vida, brazo de río en medio de un océano enfermo soy.
No siento mi carne. Nada sostiene mi esqueleto. Mi lengua está agrietada y ciega. Mis abismos en silencio te reclaman.
A la rosa rosa dejé de contemplar, al verde campo verde.
Me volví sombra.
En blanco y negro vivo.
Y el miedo no se aleja. Este miedo habita lo insondable, se vuelve ojera en mi rostro, aire inerte en mis pechos, maléfico recuerdo.
Ahora un vendedor de sueños gesticula tu nombre en el vacío.
(Y yo me he quedado sin monedas).
Lina Zerón: Del libro: Vino Rojo, Ed. Unión y UNEAC. La Habana, febrero 2003
ASTILLA DE FUEGO
Dejé de ser sombra confundida con la noche, vigoroso tacto en la entrega, loba devorando los restos de la Luna.
Raíz enferma eres, repudiada agua por las piedras, astilla de fuego en las heridas.
El magnífico tornado hoy es lágrima de espuma.
El olvido es una ola que nunca se detiene.
Lina Zerón: Del libro: Vino Rojo, Ed. Unión y UNEAC. La Habana, febrero 2003
COSAS DE VIEJOS
Cosas del alma dolores del alma
Supliqué con los ojos, y de su mano llegué al jardín de los muertos. viví la agonía de un amor secreto, e incienso en la carne.
Tengo las manos cansadas de acariciarme en su nombre - me dijo mi madre bajito- de aquellas caricias que incendiaron las noches. Como apagada risa de niño el dolor de perderlo inmenso fue”.
- Pero no llores- , me dijo mi madre; esas son cosas del alma qué sólo entendemos los viejos.
Lina Zerón: Del libro: Vino Rojo, Ed. Unión y UNEAC. La Habana, febrero 2003 |