Gisela Galimi

dos poemas

Principio del principio

 

Puedo soltarme el pelo y quedarme quieta
abandonarme en vos...

llegué a destino.

Desordenar el sol en nuestra casa.

Volver sobre mi misma y encontrarte.

Dejar el equipaje,

Disfrutarlo.

Mi tierra prometida son tus manos. 

 

 

De entrecasa 

No es la gran soledad

son los pequeños vacíos

horas en que la oficina

te fagocita,

exprime.

El tiempo que el niño duerme

su frágil siesta de hilo

y yo administro la rutina

cotidiana y doméstica,

malabarismos de la nada. 

No son los grandes dolores

son las pequeñas frustraciones

el diario sin leer

las uñas hace tres días sin pintar

el no poder hacer el dobladillo del vestido de salir

                                             ni necesitarlo.

 

Del Libro Claoscuro y Colorado
Editorial Tierra Firme 2005 Argentina