Al final de todo
-sola mi alma
puedo decir que la vida es un estuario
donde la sangre sorbe mareas.
Montes de rayos, lluvia sureña
-he sido agua
rocío de voces
sin huellas ni frondas para enhebrar trinos.
Al final de todo
tampoco han sabido amarme
-piel herida
bote en la tormenta de los vientos.
Carrozas de lunas
-aire blanco
que arrastran peñascos de distancia
y enturbian con niebla los espejos.
Al final de todo
nada he sido
salvo esbozo de avalanchas
de espectros gemelos de agua muerta.