Miguel Fajardo Korea

Nueve poemas de Miguel Fajardo Korea
Costa Rica (1956)

miguelfajardokorea@hotmail.com

Su propia barricada
El forastero
repite laberintos.
Acosado,
añora mundos indescriptibles
en la memoria.
Las miradas son biografías
en los litorales
de la pobreza,
en la melancolía
de las esquinas.
El forastero
repite su abismo,
una atmósfera demasiado herida
en las puertas del coraje.
Invoca a los dioses
para que se duelan de oscuridad
las antorchas del martirio.
El forastero nos persigue a todos,
levanta su propia barricada,
la rebelión
en todos sus destinos.
El forastero anda suelto.
Somos nosotros sin la máscara.

 

Miguel Fajardo Korea (Costa Rica)

Geografía de la nostalgia

Pregunto
por el dios
de la palabra.
En algún rincón duele
su sombra. Aún no sabemos
si escribiré en el cuerpo
un ritual de lágrimas,
la certidumbre de la cintura,
el límite
de la montaña
con trincheras.
Todos guardamos
la rabiosa geografía
en el espejo del alba.
Las mareas son trozos de sueños,
vidas sin memorias,
asombros de vergüenzas
clandestinas.
El secreto de padecer
en las rendijas.
Prisión sin remos.

 

Poema de Miguel Fajardo Korea (Costa Rica)

Límite de la palabra

Amo la montaña,
su humedad como nacimiento
de silencios.
No hay
que romper los diques
ni las entrañas de la mirada;
allí está la pureza.
El bosque como
sollozo violeta
es mástil de ira
contra las dictaduras.
Alguien
cierra la puerta,
allí se guardan las caricias,
inventan
el amor,
el trópico del cuerpo.
No podés seguir
de rodillas, aunque
rompan el límite
de la palabra
o se lleven el silencio.
Resistamos.
El asombro sigue perteneciéndonos.

 

Poema de Miguel Fajardo Korea (Costa Rica)

Arrecifes del viento

Los soles
desafían la oscuridad,
las voces sin salida
de todos los nombres
en el pecho.
Les trazaron
la caída, el viaje solitario
con preguntas insistentes.
La alta vigilia es una casa
en sombras
estrechándose
las máscaras.
Las palabras nos acercan
al comienzo.
El universo devuelve
poderes de ausencia.
Tendidos en la soledad,
el mundo vibra con
el resplandor de la sangre.
Destroza el
naufragio tierra adentro.
Desnuda
voces que duermen despiertas.
En las alambradas
y la resistencia
se labra el destino.
El verano
como una puerta dormida.
La sed violenta
descubre los arrecifes,
el vientre de los días.
Las palabras están solas.
El mar yace
en lo perpetuo:
máscaras,
rendijas,
llanuras hundidas.
Soles interminables
desafían la oscuridad
de voces sin salida:
Guanacaste
pierde sus riquezas..

 

Poema de Miguel Fajardo Korea (Costa Rica)

Los sueños se adelantan

Alguna vez los sueños adelantan
la mágica niñez,
las malagueñas del alba,
la persistencia de Dios,
en la casa del trueno
o el poema.
Mi padre descaminó
su ceguedad.
Nunca lo doblegó su sino.
Alguna vez los sueños se adelantan:
quería conocerme
antes de su muerte,
mas los sueños
no accedieron
a dicha conquista.

 

Poema de Miguel Fajardo Korea (Costa Rica)

El pecho es el mundo

La luz de los labios
es una fruta,
un cuerpo exacto de libertad.
Destino de salida
en el tiempo de la pasión,
en el peregrinaje del tiempo.
Los pechos son un credo de goce.
Errante amor de
mares desbocados,
donde se reúnen
los silencios
del desierto.
En la lejanía del alba,
el pecho es un poder
cerca de la ausencia.

El pecho es el mundo.
El otro lo completarás mañana.

 

 

Poema de Miguel Fajardo Korea (Costa Rica)

Días como noches

Ese cansancio está venciendo;
no podemos contra su tiempo.
Ese maldito cansancio
se llevó a nuestro padre.
No hubo otra salida.
Los días fueron noches
contra el alba,
cansancio imperceptible,
a pesar de las horas,
los días festivos,
la luz de su ceguera.
Cotidiana agonía
sin la propiedad de la tregua.
Ese cansancio
no fue ausencia de cielo,
sino la hora
para concluir tu lucha
¡Padre!
sin el aire
despiadadamente
inalcanzable.

 

Poema de Miguel Fajardo Korea (Costa Rica)

Sonrisa vertical

Agitamos las banderas
como columnas
del nuevo mundo
en el pecho de la luna.
La pasión del sexo
arremete su destino
contra las mareas.
Movimiento.
Territorios feroces
en el rostro de la indiferencia.
La sonrisa vertical
de los marginados.

La soledad
de su propio deseo...
Sin victimarios.

 

 

Poema de Miguel Fajardo Korea (Costa Rica)

Palabra única

Inevitable palabra
como
alimento de la sangre,
el trazo oscuro de las islas,
la orilla de las fronteras,
los sueños de Dios,
el ocaso de la selva.

¿Será la palabra
en la hora difícil
de la miseria?

Aún nos duele
la sequedad,
su voz descalza,
su diario de luna
en los labios del pronóstico.
Sus cartas en el fuego.
La palabra única
a favor de los desheredados.

 

Poemas de Miguel Fajardo Korea
(Costa Rica, 5 de abril de 1956)
miguelfajardokorea@hotmail.com
• Licenciado en Literatura y Lingüística, con énfasis en Literatura
Académico propietario en la Universidad Nacional de Costa Rica.
Profesor titular de español en el Liceo Laboratorio de Liberia, Costa Rica.
Ha publicado en Costa Rica, República Dominicana, España y Colombia.
MIGUEL FAJARDO KOREA ha publicado: “Urgente búsqueda” (1981); “Estación del asedio” (1981); “Extensión del agua” (1981); “Realidad, mito y dolor” (1986); “Sólo la noche” (1989); “Las puertas del sol” (1992); “Héctor Zúñiga: palabra y canto” (1993); “Sacramento Villegas: canción en el tiempo”; “Otras lunas: presencia femenina en la literatura de Guanacaste” (1996); “Medardo Guido: cantares de la pampa” (1997); “Margen del sueño” (2000); “Todos los días” (2004); “Ausencias” (2005).

En prensas: “TRAVESIAS”, Costa Rica, 2008; “AUSENCIAS”, (2ª ed.) Bogotá, 2008.

Ha obtenido las distinciones:

• Premio Joven Creación, poesía de Costa Rica

• Premio Alfonsina Storni, Buenos Aires

• Premio Jorge Volio, Costa Rica

• Premio Nacional de Promoción y Difusión Cultural de Costa Rica

Miguel Fajardo Korea (Costa Rica, 1956)

miguelfajardokorea@hotmail.com