MARCELA PREDIERI

LOS ANDAMIAJES
DEL MIEDO

LL

COLECCIÓN DE LA PALABRA
POESÍA

Marcela Predieri nació en Buenos Aires en 1960, reside en Mar del Plata. Ha participado en diversas revistas y antologías. Publicó Sangre de Amarras (1989), Invierta un hijo (1991) y La Pancarta (2000). Es ingeniera naval pero desde 1990 se dedica en forma exclusiva a coordinar los Talleres De La Palabra grupos de estudio y creación literaria.

Correspondencia a : C. Pellegrini 3637
(7600) Mar del Plata
TE: 451-7337
delapalabra hotmail.com

 

Diciembre 2002

dedicatoria

 


JIRONES

He querido remontar las alas de los dioses / pero he falseado el rumbo // En descenso a las panteras del infierno / me interné en la vagina de la muerte ///
Quizás haya sabido en la lengua / el roce sublime de la mirra // Pero un escalpelo voraz / quebró gozoso / el tímido sostén de mi garganta / mi otro ser / que tras los barrotes de la vida / me esperaba ///
Apenas niña / violada / desnuda y cenicienta / quise/ entre azabaches / rasgar la mezquindad de creerme invulnerable // Y replegada hasta el llanto / hasta el feto / hasta esa cumbre abisal que es la intemperie / reclamé mi derecho a la agonía ///
Pero no hay regreso ///
Sembrada en el arado infértil / los tentáculos de la cordura / se abrocharon a mi piel / me arrastraron a los senderos de la furia ///
Mi palabra está maldita // La palabra de todos los hombres / es maldita // Calcina la piel / inflama / retuerce / mancha // Pero siempre es más / / Y nos somete // como a esclavos de una piel que nos devora el alma ///
La felicidad está regida por institutrices ciegas // Nos descalza la venda de los ojos // Nos lacera con su cordura luminosa / y nos invita a ver ///
Despierto / ahora / del cadalso de esta etiquetada mueca de coherencias cotidianas // Ya nada inflamará tanto mis sentidos / como la muerte de este paladeo: Vivir en un segundo la eternidad / obligada a perecerla //
Voy a crucificar el andamiaje ///

 

he perdido el silencio
y me río a carcajadas


EL VIENTO QUE ALEJA
NUESTROS OJOS

 

habita
huecos

Deshabitada de la furia
beso la arena
entre dos granos de infinito

Arañando distancias
un insecto inventa un salto

que traspone los ecos de la muerte

 


NECESITABA

otro Dante
que con sus panteras de noche se opusiera
al sigilo del mito que vislumbro
al color que tiene la luna
(demasiado pálido esta vigilia)

diferentes infiernos
para poder quebrar
la pesadez de nuestras manos

cualquier conjuro
para seducir
a la ondulante marea
quieta
de mi piel

Sé que gritan
las murmuraciones de las vírgenes

Sé que no se atreve el deseo


Descarnan
los perros mi crimen
del canto de la noche

No poder
ya más
vejar las ventajas de tu sexo

La playa ordeña figuras
del seno de la sombra

Despierto

Escapa por las grietas
mi niñez

POEMA ABSUELTO

 

Abrazo este letargo que agoniza
entre acordes de nieve

Como engullendo la boca de un ahogado
puedo abrirme en parto
y sucumbir

Por eso abarco tu mueca
y ahueco mis pestañas

Desdoblándose
el deseo
aquieta la playa
con fertilidad de labios

Mi páramo sangra olor a uvas

 

 

CLANDESTINO

No poder gritar
y ser en el silencio
simetría de perfumes
humedad de lirios
juego de roldanas

Envolver en espinas el deseo
para deletrearlo
a p e n a s

Yo sé

Me estás mirando
en la palestra de saberme
para poder besar mis manos
eclipsando la memoria

(Hay rumor de amoríos
en la vereda de mi padre)

APRENDIZAJE

Sé del silencio que debo tornear
como adagio presuroso que se escapa
Sé cegar los ojos con pasos transeúntes y esposar mIs manos
Sé imaginarte en el eco hueco de un recodo inexistente
Sé besar el aire
y llorar perdiendo el aroma de la tierra
Cuánto orar místico
para no pronunciar
el conjuro de tenerte

COMO EL ROCÍO
Desprendida hasta el amanecer
soy libre de abrazar el hueco que tu sombra deja
Cicatrizo mi mitad abierta
Soy pétalo y sangre
un patético sigilo
una caricia como copa
de cognac entre las manos
Hay un costado más oscuro a un costado de mi piel
Ese que maldice besos
y de tanto besar se ha iluminado

NO HAY RUBOR PARA ESTA MUECA

 

Sobre el arnés de la noche
desnudo mi otro ser

La estatura de tu nombre
es presencia del espejo ante la nada

Se descalza de mis hombros
el peso de la entrega
y abraza
a la preñez de blanco

En parto agazapado
mi cuerpo es sed y lejanía


DESARROPADA DEL MARTIRIO

 

Me empecina este canto
y saberte
lejos de mis ojos
Te veo partir en esperas
Mi cúpula estalla
y en rezos
desliza su satén de noche y de codicias
Arqueo mis pechos a la miel de la nada
De saberme piedra
me algodona el grito
piélagos en sangre
deber de letanías
Esta noche el áurea de mi cuerpo quedará en tus manos para que puedas beberme cuando me seque

GALERNA

Llora el estrépito
un silencio de truenos y de horas

Dos sin nombre se acuclillan por última vez
Es su hora
y una mano leve
ha devuelto la quietud

En qué temblor
sumergir la voz de los tactos

Soy eco de otra voz
que ya no quiero me redima

Los lagartos se han tendido al sol
como mi alma

Hoy vago mis horas por delante
Visto luto y áurea
No soy sino dos en cáliz
y me bebo
en el regocijo de saberme

EL MINUTO SE SOSTIENE APENAS

Espada metáfora:
me he quedado
en la corteza
Desgarro
piélago y jacintos

Es hora de vestir
la piel de los verdugos

Hoy
he firmado decreto de muerte
a la inocencia
Empujo con el alma
las semillas de mis hijos

Espero vendaval

Me elevo y me desnudo
de la savia que es sangre

que es sublime
y que así sea
Y LA TERNURA

Soy un corazón
abandono que el viento agita
celos de lluvia
hembra omnímoda que descubre
la delgadez de su vientre
y profética
lame la llagas del recién parido

Qué mano es la que me aterra
Qué boca nos precede

Hoy más que nunca
me debo al exorcismo
de arrancarla de mi piel

Hoy más que nunca
soy hambre pertinaz
que nos succiona

Hay una lejanía que me es ciega
Y la busco
Irremediable
INTRAMUROS

tan

adentro

de mi carne exacerbada

tan detrás

del grito aquel

que no pronunciaré jamás

tan estéril

como escaparme del abrazo

tras las rejas

que instala el viento

al alma

POEMA III
Premura

 

Enfurecida la luz

 

estalló equinoccios


sobre la piel

 

 


POEMA DEL AMOR
Ansia
Vos
De los cueros la trasnoche
Piel describiendo arqueos
con pausada parsimonia
Desnudamos la quietud
envuelta en beso

 

SERENIDAD
Ese
juego coronado
con laurel
y beso

DEJAR DE SER

Quieta divisoria conduce a la caída
Desciendo
a inhalar hondo
mi propia gestación
Todo es silencio
y un jadeo inútil
que profundiza la asimetría de los cuerpos

Cada porción de piel construye el infinito
Profundo hunde el subliminal espasmo
Y los límites se expanden como si huyeras
avergonzado
del residuo que dejas en el otro
Mueca innominada
"Salir requiere mil disfraces"

CONTRASTE POSTMODERNO

 

Una gimiente sinfonía de granito
preludia la tormenta del amanecer

Quijotesco el tango
batalla molinos entre acordes de viento

El oeste silba su mísera cadencia
sobre las veredas íntimas

Contaminada de sepia
el farol alumbra una horca
sobre el vientre flaco de una prostituta

El
albergado entre gorriones
abre la boca
cántaro ronco
a las uvas pardas
que aún suda el rocío

TANGO

Pies en fuga
solitaria vehemencia
La efigie es calavera que trajina
Enredadera de tobillos
el recodo donde evaden
torso y senos los hipócritas
(Un acordeón les rasga las polleras)

Escapa la muerte envuelta en una mímica rotunda
el cortejo petirrojo invoca salmos
se tienden dobleces en las esquinas
y se disuelven las horas en chalecos de satén

¿Te acordás del lengue en las mordazas?
Fuimos sólo dual dolor solo
cadencias infinitas
No comprendo las mortajas de tu afasia
(yo estoy hablando de otra cosa)

Mirame: nuestros labios danzan dos por cuatro
me asfixio de ser pérfida envoltura lupanar que arquea vientres
Desde lo alto de la trama me despeño
emboscada entre las sienes de un lisiado gimoteo

El viviente aun yace súbdito de las máscaras
y duerme en mi regazo su desvelo de milongas
Pero
ahí vas
arrabalero
La justicia y el tango se desdicen
Al pie de ser rueda la esquiva
aparece el luto en portaligas de mujer
y se rechaza
adúltera y enmarañada
a la vergüenza
Suelas y rencores
confirman ahora
a la muerte y la lujuria

Con el sudor tendido entre las manos
como un feto
lloro entre ataúdes
(Mis rodillas escondidas)

SILUETA

Esquiva la noche
el beso de los ángeles

Como un gusano la vida
entrecruza sus huellas
repta
entre la corteza que ella insinúa
y su terquedad

Y vos
apenas trazo
recuerdo de mil hombres
de mil ausencias
que te ahuecan de frío las espaldas
sos mujer

Toda sangre y errar
por los ríos de tus muertos

EPITAFIO PARA LA NOCHE

 

Un cementerio

demasiado vago


Éste

(De esconder ausencias)

 

 

tras la espalda

de mis ojos

MUJER II

Fui a buscar mi niñez
el rostro ahogado de la inocencia
mi soltura de pájaro
ahora acorralada

Fui a buscar a la madre
que no he llegado a ser
avara de mis horas

Fui a buscar a la virgen
que sobre las alfombras del decoro
quedó tendida
por temor a la entrega

Fui a buscarte
mujer
promesa de Dios
inacabada


DADORA

Mujer
Plena Mujer
Celda Cobijo

mujer partida
mujer puente

Mujer muchas Mujeres
Vida Y Entierro

Mujer cuando se entrega
Mujer cuando promete
Mujer cuando subsiste
Mujer cuando retorna

Mujer que es vértigo
que es calma
que es proclama corazón
Mujer fatiga y goce
purísima y barata
infinita y nimia

 

Mujer furia Mujer pétalo
mujer sólo mujer

y búsqueda

Cuando pare Mujer
cuando refriega
Mujer cuando acaricia

Mujer porque perdona
(porque cierra los párpados)
Porque sabe Mujer

Mujer que es sólo una
mujer despedazada

Mujer que se reencuentra
en todas ellas
madre
Un pedazo de sí misma

REGRESO
Anuda mi ser
una boca
un oído
una preñez
Cálcalo despacio a la efigie de la luna
Abrázalo
(despacio)
sólo tus manos y tu semen y tu aliento

Amárrame a los cuerpos desnudos
Descálzame
de esta virginidad quieta
Recórtame ¡despacio! (una hebra de mi sueño aún pende de la tiza inacabada del pasado )
Y devuélveme a mi molde
Despacio
Yo cupe fuera de mi ser
Ya no
Llanto inmenso

PLEGARIA

 

 

Anochece en el mundo

 

Del otro lado

 

una ceja de sol

 

intenta un guiño

 


Abrirse a la inocencia
como los ojos de un gato

 

y entonces te grito
¡Piedra libre!

ESPOSO

 

 

tu cuerpo don

en mí

se ofrece


ADORACIÓN

 

Abrazame descalza


en el empeine de las horas

 

Sólo tus pies

conocen mi estatura

Guárdame deshecha

el sol anida en mis sienes

juega
a esconderse

la tristeza

PENDULAR
Los harapos del día se disuelven
retornan al pellejo de mi ser
a esa madre que fui
a esa cimiente
Haber deseado y no
la silla que desanudó mi cansancio
aquel hijo-pez
mi carne en el rosario de las horas

Hacia el muro de mi orfandad
crece la lejanía
quiere habitarnos
como si el juego de la vida
pudiera ponerse entre paréntesis
(y un embudo nos succiona)

Aquí
el puntal de haber amado
el error impreciso de las máscaras
sus muchos huecos
la estopa que amordazó mi vientre
en el umbral de los relojes
el embrión del miedo

REBELDÍA

Alzo de mí
hasta vos
un cuarto de tu figura
Pierdo del tacto
el color de tu piel
de tu voz
el eco

Y rotas las rocallas
el muro se derrumba
catapultando gritos
Beso el hueco que me dejas
hasta acomodarme a tu sombra
Sólo así puedo orar
y estar el cópula
desarropando la soledad para envolvernos juntos

ENCONO

Es un gesto que se pare
ese de hacerme contorsión
y oler tu sangre
Ayer fui roca
pierna y beso
bamboleo jadeante apeándose de mí
desde ningún destino
Ansié ser uno
y pubis
y aguardiente

Hoy debo rociar mi frente
de aceite y alabastro
socavar el lecho y el azogue

Mueven sus caderas los ángeles de viento
(Yo he calzado mis formas de preñez)

Y alzo el vaso para crucificar el coito
en una pancarta que grite
la avenida de tu nombre

quiebro las rodillas
sangro luz
sospecho posesión

apretando los pasos

avanzo hacia el miedo

que aún
nos acurruca

CORTINILLAS DE ORGANDÍ

 

 

Resuello de poeta

 

Desquicio el engaño
encaramado en la rutina

Plagio enaguas para tu deleite
te profano


Resuello de mujer

 

 

 

SECUENCIA IV
Exhausto el sol // Un diapasón de alas en cadena // Por cuánto el grito me avecina a las orillas ///
El acantilado de la niñez me incorpora / altivo / a una faloria imposible de representar // Cómo escapar alas hojas de la historia // Pudor fatuo // ¡Y no encontrarme inenarrable! ///
Amanece // El preludio amodorrado / estira sinfonías // Los gatos a las uñas de la luna / se han prendido ///

 

 


 

Esquivo la locura

a un costado de mi piel

El grito es claro

como un hueco

amaneciendo a los abismos

 


ALCATRAZ: EL SILENCIO

 

Con cansancio de bueyes en los ojos
pasa un grito

Una puerta oscura hacia lo oscuro
muerde claridad
Ahora es demasiado huida demasiado vientre
demasiado fuego
que estampa su figura entre las rejas

De fugaz
el alma se me escapa
El viento me augura el peso de la muerte
Abanico la sonrisa


SECUENCIA VI

Redimo la aurora / en rebaños de cielo // Hay corolas y hay martirios / temblor en el vientre de manzano / susurros de miel / escarcha / y menta ///

Este canto agrieta / las huellas de la cordura // Mienten las horas / avanzan en danzas // Asida a los harapos de un lamento / escapa la niñez ///

En una boda el eclipse / esfumó las lápidas / que acariciaban a los muertos // Una dama blanca / avanzó desnuda / hasta el escándalo de esa luna / ruborizada y fiel //

¡Que se alcen las espadas incrustándose en mi espejo! //
Despierten / ciegos / los ojos del espasmo ///

Los límites del deleite / como una alegoría quieta ///


ENTRE SUS DEDOS DE ABANDONO

Un embudo succiona las formas
de su virginidad quieta
Llama de vida en fuga
de vida en hijos
de vida en sangre

Amarrado el vuelo
por la solidez de los altares
se deja fluir

Tiembla el rostro del fuego
hasta desfigurarse en otra voz
que no se atreve a pronunciar

Qué sima menoscabó el perfil de esos ojos en llanto
Quién despeñará la jactancia
que vislumbra para su destierro

Una silla muere en la espera del instante

En el exilio las almas
se hamacaron remotas

Ato

piernas

cabos

risas

sueltas

en



 

(La vida es un ola inmensa
y cuesta estar de pie)

ALEGORÍA DE LA DESNUDEZ

 

Como ansia enclaustrada en las canteras
mi gemido repta por los adentros de la piel
arqueo las espaldas de este invierno
empujando desnudeces
No hay inocencia
en el rozarse de los ojos
(la carne es muerte )
y el prefacio del amor
siempre una virgen
Añoro las esquirlas que hundiste en mi memoria
cuando eran
Babel y beso

nuestras almas

EL GRITO DE LA ARENA

Arden infinitas nostalgias silenciosas
Cúmulo jade
la violencia innata de las formas

Voy en busca de la Palabra Ajada
Y soy otra Janet
morena ajetreada de noches
cuando faros y lúpulo
hundían su espuma en ríos de naranjos

El acantilado alza su soberbia

Una grieta
me muestra provocadora
otra forma esquiva
de ser ajena

Presiento el regreso de la pleamar

y me recuesto
con la fatiga de un sol amodorrado

RESTOS NÁUFRAGOS
Ahí están
como engañosas
las noctámbulas siluetas del viento

Amaneceres de hielo se derriten sobre los cuerpos desnudos
(estatuas de sal que el agua besa
con el pudor blanco de la bruma)
El sol estira su trasnoche oriental
Hubo tragedias en las máscaras de la .luna
Dónde estás
ahora
náufrago
Dónde encuentro esa baraja
ajado sortilegio de reyes profundos
y los cuerpos se dejan amar como los gatos habitando horas
ajenos de lo otro y el presente
El viento deshilacha
el llanto de un espectro
TEMBLADERAL

Siembro ponientes
Una espiga ha partido al grano
(sortilegio tímido )
así de oscuro
y hueco
Yago en el silbido del silencio
Imprudente
deambula su argenta La Osada

Espacio íntimo de dos bocas que se besan


EL PÁNICO
Y EL CUERPO DE LOS ÁNGELES

Ella
el ave pálida
la que hacía hace reptar ojos por el lago
entreabrió los cuchillos
y dejó ver en la sangre su piel de viento

En la lava de qué pertinaz agravio
quebró su danza de cenizas

Las risas arden dentelladas
Y se disuelve
en una hoguera de salvia la hoja
El
ahí
pendiendo de la horca
A horcajadas
blasfema rezos de ternura

INTENTO ALINEAR
LOS ÁBACOS DE ESTA HISTORIA

En mí
este ser que se desprende
de la cornisa del invierno
De vos
aquel laberinto que clavaba las uñas
en mi vientre apocalíptico
De mí
esta cuestión de azahares
y mortandad de párpados
Por vos
el pliego de esta furia
mecanografiada en los garfios de la noche

Entre nosotros
no cielo
no infierno
no lujuria

Sólo un soliloquio en furia de ángeles
al descubierto

partida en dos

y en profecías

cubro la virginidad quieta

de este soliloquio

TRATANDO DE ENCONTRARME

Estoy sin mí
La voz ha partido
y la guerrera
que caminaba descalza sobre la arena
desdibuja los contornos
Desde lo alto
el acantilado
soberbio de músculos y viento
me llama a la caída

Estoy sin mí
el lacerado rostro del frío me hace muecas
la risa de los otros
como un látigo
grita su chasquido sobre mis espaldas

Corro a refugiarme
en el aliento a leche de mis hijos
Retorno el himen intacto
Entre liquen y espuma
como una caricia de mar
el hallazgo me descansa
Tal ve<

me deba a la placidez de las orillas

para sentirme libre de la muerte
que agoniza en mí


DESTIERRO ÍNTIMO

Hay un halo ingobernable
que despeina tu imagen
que riza su negrura ante el espejo
macabros enigmas
en la figura de tu vientre

Sé que me amortajo entre el tacto y la culpa
que el clavel excusa almizcle y menta
que ríe rodando la cabeza de la luna

Amoratado el vino
cumple profecías

El sol esposa las manos
de las bocas de tragedia
y en una hoguera de salvia
disuelve sexo de las horas


ANTES DEL VERBO

Crin de vientos inmemoriales
subasta el tiempo de la piedra

En lupanar de voces
despunta el beso que besó a los hombres
y anida entre el calor de las manos y el deseo

Veo caer las agujas de las horas
sobre mantos infinitos
y otros ojos
tan lejos de mí
como los labios excitados de la grieta
preguntar cómo por qué y cuándo
será el tiempo de alcanzar de los tactos
su paciencia aún remota

La cosecha de las aguas y los ríos
avanza hacia el eterno fin inexorable
Apaciento mis ovejas
Persigo mediodía
para rozarlo
(apenas)

SECUENCIA VII
En un alambique que pierde identidades / puedo esquivar / mi piel amoratada ///
Ya no soy / más que éxtasis equívoco / errancia cierta /sesgo sepulcral // y estoy en llamas / errática y perdida / entre los abismos del deseo ///
Yo / que siento que ya no escribiré / que no hay palabra no dicha / en elegía o en lamento ///
Mi sexo grita la cópula con lo inefable // y me han insinuado / que la Palabra es hembra ///

Un epitafio

blasfema el poeta

para su muerte

PALABRA

Imagine una idea hecha a su estampa
sienta cómo obliga a sus sienes
cómo preside sus sueños

¡Sacúdala contra la pared!
Vomítele su furia
hasta que la verde bilis del engaño la torne pegajosa
como un moco inmenso
o la humedad del verano en las axilas

Luego arránquela despacio
de su acartonada mueca de hombre cuerdo
mezcle su llanto y su saliva
fúndasemancíllesearránquese
el poema de las piel
y en carne viva
desnúdese al desierto

Rece entonces por nosotros
(Ella le habrá hablado)

Sólo el coito con las voces lo hará digno

RETRATO EN SOCIEDAD
(FALSO ARTS POETICA)
Calce Ud. un portaligas de metáforas
Corone
de retruécanos su ombligo
el vello de su pubis
de anagramas
Aliterando gemidos finja tres orgasmos
Extinga el ritmo
en gradaciones lentas
Violaciones sucesivas de silencio
Sólo sea
sinestesia de las sábanas
paradigma y páramo
Un pleonasmo que presida
el sa1ón bibliotecario
BEST SÉLLER

 

 

 

Saboreas
la avara servidumbre
de la mezquindad

Te sometes

y mendigo
glorificas nombres todos


ay palabra

y
yo

ahogada mestiza que comulga
a la vez
esencia de nardo y de miseria

EN VOS YAGO

 

 

 

Insoportablemente parda

ajada mi soberbia

se debate


JAMÁS CASTA LA SANGRE

Hay una mortaja
que es génesis prohibido
una trasgresión
un ejército de “a uno”
una espada ineficaz
Hay un desnudarnos la piel
dejar tendida la inocencia
rasgar los antifaces
De pronto me doy cuenta
que he ensayado ya todas las voces
Hoy el insomnio
persigue a la noche que no llega

Seamos esta noche
un encuentro de pájaros
alma a la intemperie
palabra en sangretinta

El abrazo seguro de los sexos
se desgaja
Replegado a mi costado
el poema besa las espaldas de la luz

LA ARIDEZ SEDIMENTA
SOBRE MIS DÍAS SU PASO

Execro la arena
que en un talle de cristal
fue robando los días
al profeta

Me erosiona el alma
- hollejo de sangre
que mi vientre ya no supurará -

Puedo gestar un niño negro
piel de lava
ascua como ígneo el corazón

Y el viento abrirá su boca
Ni grito ni susurro ni entelequia
Ya no lloro

Parto
En un huso el cosmos
taladra la tráquea
de mis miedos

ROMPECABEZAS

 

Se opacan los rostros
se agazapan
detrás de la memoria

Como ecos de humo
las huellas de los tactos
de mí
se deshilvanan

Deformes se dactilan las presencias

Las voces que fueron mi sustento
se troquelan

y trato de seguir

desde la remota venganza de la edad

En un rincón
la telaraña de la juventud aja espejos

Como una añoranza lejana
discute con el tiempo

CARRILLÓN Y PUNTILLAS

 

Retorno sobre mis pasos
penetrando rincones
palpando el suave escozor de la humedad

Renazco espiga de tu frente
olor a pan
quietud que abraza la siesta

Mi yo niña tiende una sonrisa
tímida
de no encontrarte
madre

 


GRIS

Recuerdo
el silencio de esa mano en mi mano
estanque quieto y musgo

el deshielo de su vejez
sobre la espalda cansada de la roca

Recuerdo aroma a colmena
en sus hombros de tabaco
su lento respirar
caverna donde guarecer miedos

Recuerdo sus silencios
y el humo de la pipa

Una niñez que aún
navega entre las redes

 


MANSEDUMBRE

 

 

 

Con una bufanda de viento

excita el otoño

los torsos desnudos de las acacias

 

 

 


MURAL COTIDIANO

 

 

 

Rígidos almohadones encandilan la siesta

 

la pulcritud alerta desamparos

 


CORRER ANTES DE LA MUERTE

 

Crecí holgada
al abrigo de la escarcha

No alcancé a ver
mi juventud
en la vehemencia del manzano

Viví un abecedario
que no pronunció mi nombre

 


DE PECADO Y PÉSAME

La veía pasar envuelta en el azul
de su pollera azul
lamida hasta el tobillo

Soñaba sus pechos
nomeolvides azul
jamás se abrieron
tras las rejas a la noche

Ayer
quitó del azul de su cabello
la mantilla azul
y en duelo azul
lloró envuelta en tinta
(pelikán azul)

El gato azul le dibujó en los ojos
acritud de labios

Azul mortaja
para su letanía azul

ANTESALA

 

 

 

Frente a frente
hacia el espejo
mi resto en un grito
se desnuda

Asombro de no verme hostia inmaculada

 

 


INTACTA

 

 

 

Inútil

como una esfinge descabezada

 

 

 

 

 

acollaro el deseo

EXILIO
Tatuaje:
equilibrio entre piel y lejanía
El color de la aspereza
dibuja mi nombre
un badajo aletargado
que exhala su último alarido
Acuarelable el alma
desangra una historia
cercana al ser
Estoy en mí
y no soy
sino aquel grito
que intenta tatuar mordazas
sobre mis senos

HIJO

Naciste con la afrenta
irremediable
de querer mirar al mundo
con ojos catedrales

Vergüenza a puñetazos
despliegan las veredas
(el mundo es demasiado vasto para vos)

Y no se alzará jamás tu grito
astucia vana
o vanagloria de lo simple

Te miro descolgarte
del sol entre las hojas

Ay
este dolor
de amarte en desmedida

LA NOCHE PIAFA SU EXCELENCIA

 

 

Arrasada de Dios

silva la belleza de la furia

Las grietas me regalan sus cornisas

 

Cuánta blasfemia

en el vientre de la nube

 

 

 

LA CRUZADA DE LOS NIÑOS

 

Rito memorial de la noche trágica:
Puños al exilio marcharon en silencio
Llamarada de palabras acarició la tristeza
de Pan embebida en el clamor del hierro
Fuga hacia la afasia de pájaros en luto

Mito en travesía
Un grito de distancias
escarchó la sed hacia el olvido
(temblor de hojarasca)
y se enfrentó a la huella de La Cruz impenetrable

Como eco de aquel mito
la leyenda fue gestada
Vértigo en espera
abrazo de pupilas

 

 

 

Una multitud de ausencias se ovilló en la sangre
Pero la brújula no encontró geografías
hacia la Tierra Santa
hizo náufragos a los gritos
en caminos de viento
(laberinto de emboscadas)
El pueblo testigo parió el cadáver
de su candidez
Inocencia perdida
Barriletes en racimo
lanzados a la muerte
Un océano de poetas
multiplica el homenaje

 


ESAS MUJERES

 

Entre un sol de ciruelas y la noche
el poder del lupanar engolosina enaguas
curva la desnudez del tacto
para envolverlo entre las sábanas

Ante el asombro
los pezones tiemblan
el oriente ensimismado se alza entre el incienso

Ellos aguardan

Su mutismo besa
la lengua de la culpa

 


CACERÍA

 

Inmediatez de párpados
en la cúspide del sol

Cabelleras de buitres
devoran horas
sin remordimiento

Escondido
el pánico otea el aire
(la jornada cubre su cabeza virgen)

Y sé que habrá
en fuga irremediable
un hálito de vida esquivando gritos

Entre sus largos dedos trasnochados
la presa
posterga
preludios
PARADOJA DE LIBERTAD

Desgarran blasfemia y luto
a la sombra talada de la muerte
Entre azahar y ripio
ha muerto el gigoló
El que había besado las bocas de los hombres
devaneando entre ruedos
como un esquife
su lengua apócrifa
que había bebido la inocencia de los muslos

No hay grito más profundo
que el centro de una mujer donde él ya no será

Amoratada de vino
la lengua del beso
envuelve con rouge a las conciencias
La flor del invierno huye entre jadeos
incienso y sudor
sábanas húmedas

El amaba la inocencia y la lujuria
Y las prostitutas abrían sus corpiños
para cobijarlo
débil
entre miel y organza

El era virginidad fértil de consuelos
Ellas lo amaban
Y caían en la red de sus abrazos
con vértigo de ser ausencia los tactos

Ellas amaban su látigo y su risa
El las amaba

Mas allá todo abismo es casto
la aguja del verano intenta pernoctar en el desierto

Pero el gigoló cerró su abrigo
para entibiar a otra mujer

y fue entonces la primera piedra
y por monedas besadas de rouge
entregado como Judas

Ahora bailan bautismos negros las señoras
Con una cuerda arrojada hacia lo alto
lo bendicen
CASILLA

 

Gema de luz

 

Abrazo tu pobreza

 

de vientre seco

 


ALUMBRAMIENTO

 

 

Ir perdiendo poco a poco
los bordes de la piel

Confundirnos en el asombro de ser otro
y uno mismo
y no reconocernos

Al filo del signo que nos apuñala
como molinos
gritamos abrazos de socorro

 


DESAPARECIDO

Todavía sangra entre las baldosas
la mano del último gesto
esa historia cotidiana
de espanto y levadura
un olor quizás ajeno
a la nariz de la tarde

Mientras hombres en fardo
abotonan insignias en fiesta de tenazas
el sol recuesta su cansancio
cara al pueblo

(hay algo absurdo
en los nudillos apretados de los débiles)

Hermano intacto:
tu nombre aún late
bajo el cobijo de la ausencia

GUIJARRO

 

 

Eco

 

nada que esquivar

 

entre las sombras


LA ROCA MUERE
EN LA CRECIENTE DE LOS DÍAS

 

un súbito resplandor
una aguja en el vientre
un terror infinito

Después

todo es llanto de máscaras

Así

frente
a
frente

irremediable en su designio

ABRAXAS

Jadeo peregrino / sandalias ocultas al orgasmo ///
Han enfurecido los cuervos // En la cima de la iglesia / medio rostro de un Cristo muy viejo / se desdibuja entre las nubes // Bajando su cayado que es bastón / y sostén / y viga desplomándose / reza //
Yo vÍ otro amanecer demorarse en pecado / a la serpiente devorando vírgenes / y pudriéndose los ojos / de los resucitados a la luz ///
Dos negros cuerpos ríen rojas dentelladas // Desde el púlpito / cruje el clérigo blasfemias // y el lirio se perfumó de estiércol ///
En un hueco aquel niño / hundió al océano todo / //

PARA EL NATALICIO DEL VINO

 

Entre los libros
Abraxas
espera mi corteza de noche

Intento descifrar esta vendimia
y ser fruta virgen
más allá del deseo y de la piel

(He guardado mi mitad
a pesar del otoño irremediable)

Sólo vaciándome de mí
puedo ser plena


MARIONETA EN VÉRTIGO

 

 

 

sin brazos

el viento recala su morada

en el grito de la arena

 

 


CÓNCLAVE DE CENIZAS

 

un iris gris
de hielo y edades
tajea la tarde

Gritos de luz se debaten entre salmos

Cicatrices de fuego
extienden su verso de polen

En cuña herida
La virginidad

ERMITA

 

La noche derrite trastiendas

El monje ha soltado su sotana
y la castidad
a contra luz
silba besos de mujer

La eternidad se repliega

Un violín aja violencias
desde donde la agonía escapa


POETA DESDOBLADO

 

He intentado rescatarme
aflorando en miel y sangre
de a ratos la luna
o el fragor del mediodía

Una hostia enceguece el alba
(Voy a emprender otro ritual)

“Sea maldita mi palabra
y en ella me consuma”


ENTRE ÁNGELES NEGROS
DEAMBULA MI DERROTA

 

Hoy me llaman los barcos muertos de otra playa
Las luces del mundo se acuestan en mis ojos
y sobre una sonrisa en coma
carcajadas fatuas bañan de luto
las olas que se abren a las dunas
Reencontrarme
No hay exilios
ni destierro en la arena

Aguas demenciales
Las grietas me regalan sus cornisas

Cobijo estertores
como perlas muertas


Atorada en anclajes sempiternos mi boca-pez
debate asfixias

No hay negra piel
ni cedazo en la memoria

Terror tal vez

No concebir
ya más
una palabra

Hoy miro crecer a las columnas
(ninguna muerte a mis espaldas)
y calzo en mis botas
la sucesión del tiempo

Hay un báculo que me quiebra la cintura

Ahora lloro
y echado al suelo
arena única
huelo el sabor de la ignominia
“Yo, que siento que ya no escribiré" invoco a raja tablas a la Vida

encontrar una palabra

 

que sea mejor

que

este grito

hacia la nada

MIEL Y SACRILEGIO

 

 

 

en sínodo de malezas
el verbo estalla

 

 

 


 

y yo quiero poetizar la muerte

 

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