LA PANCARTA
MARCELA PREDIERI
A mis hijos,
para que jamás olviden
PELDAÑOS DE ARENA
Piel de remolinos sobre el médano del ocaso
aquel que iluminó mis senos
idolatrando
de crestas y de vientres
ese lazo de sol que deshenebra
las huellas de la cópula
Un grito como sutura al grito
(llaga visceral)
Su cuerpo ausente fue rodado en esta puja
GRILLETE UMBILICAL
La placenta en un grito cimbrante se abre paso
arrugado el vientre por la vejez prematura
de la vacuidad
En el morder de las uñas
hay silencio y jadeo
La cimbra se dilata
Y es marisma de vida que desprende
el bramar violáceo de un pudor anónimo
con los ojos tejidos de encaje
y la boca
deshilachándose en vagidos
El acaecido llora
un panegírico al canto de mis senos
AL REGAZO
Como cerillas aventuran la utopía
de cegar al sol
Son minúsculas caricias
ante la piel enorme
de la preñez
Respirando asombro
bocanada de arcoiris
Avida media lengua
de nuestra mitad
Aquella que se nos cuela
en el primer parto
LA EMIGRADA
Como una horca de sed y de sequía
Varadas las palabras
Sal de harapos la costa vestida
Elementos foráneos a mi piel
Han sido bifurcados los senderos
(Otro yo
tal vez
habitó aquel tiempo)
AMOR Y FARO
Ciegas algas nos muerden las pupilas
Iris contra iris
Erecta majestad
Eclipsando
Intermitente
Nuestras sombras
Cien ojos destellan algún verde albedrío
Roja y gemela la prudencia
En la arena nosotros
Refulgentes de caricias
Sólo uno
Como un ovillo tejido de miedo
ACÁ ILUSTRACIÓN
Los ojos del mar expiran en la arena
¡De cuánto llanto de hombre
es capaz el vientre de la playa!
HERMANA LEJANÍA
Abajo
muy debajo de mí
arde la vida en un solsticio equívoco
La eslora es fuerza partida
Idas las ansias
Vacío el tacto
El humo ahueca tu ausencia
en las fauces ahorcadas del riachuelo
Me voy de vos
con vos
en vos
Y soy surco sin hélices
Singladuras devoradas la niebla
NIEBLA
Un manto de azufre
cubre los espectros
El cielo es ciénaga
amasada de azul
y llanto
Inmóvil el sol hasta el arribo
en un opaco mediodía
eterno
La marea se detiene
Y el horizonte
desdibuja la zarpada
LOS BUQUES LLORAN POR SU VIENTRE
Vela por el pacto del crepúsculo
el húmedo lecho sin palabras
Un lenguaje de olas
y manos en llanto
conjuga caricias
Las anclas desesperan
Y con uñas de sangre
copulan con la costa
NAUFRAGIO
Risco virgen
en un atelier que trama varaduras
Verdugo cincel
Orfebre lejanía de arena
El amado y el amante
en un holocausto
de hielo y sal
Ventriloquia de la muerte
Un gemido brutal de muda impotencia
Ojos desorillados
Semblanza de virutas y cuadernas
Dos gigantes
y un vientre que ha de morir
sujetándolos
EROSIÓN
Embriagado en el zumo del llanto esquivo
la coraza retuerce
su solitaria tozudez
Roca
quijada del asombro
victoria
grieta
El Coloso sangra
su cuerpo en las mecidas
sangrientas de la sangre
ALITERACIÓN EN BARCAS
Voces
versadas voces
del viento
y el velo en el velamen
Atisbo a la bandada
brezo en vuelo
beso cumbre y nube
Vagidos en la banda de babor
las barcas habían viajado
en un abanico de borrascas
Varados los vestigios de la agonía
un becerro brama
vomita viejas vergüenzas
versos de vientos en la bruma
sílabas de hambre
hombres sin voz
Soledad
Esas instantáneas
del rostro de la muerte
ACÁ ILUSTRACIÓN
INTIMO PRESIDIO
Cuando las sombras del abandono eclipsan
esa escuadra de raquíticos centinelas con piel de acero
se funde su temple al sudor de las manos
y un alud de maquinaciones desgarran la calvicie
pujando su parto hacia la libertad
Alumbramientos ardientes
como el cabello suelto entre las sábanas
las madréporas mecidas devoradoras de inocencia
el injuriado cardumen enredado por el furor de la marea
y los lazos hercúleos de garras encostradas
el anclaje de arena de una sortija perdida
el hierro bífido enroscándose a su lengua
y un estertor que besa los últimos matices
del rostro apagado de una fotografía
Llueve
y el golpetear frenético encona las heridas
Las pestañas mojadas velan la vergüenza
“una sombra tras el marco no es silueta”
Pasan los puñales como látigos
la sangre en cascadas de su vientre
y el armario con sus vísceras abiertas
reabsorbe al desplomado cuerpo fetal
Un par de ojos desbordan el grito
Esta es la crudeza de su llaga abierta en sal
hallar entre el lodo su cuerpo
perdido entre la niebla de otro cuerpo
y sentir como una horca
el nudo de los brazos de otras noches
Y sin halos su silueta
Ya no hay piedad para su alma
Solo sábanas desnudas
Solo cinturas en sangre
Y una escuadra de raquíticos centinelas con piel de acero
donde hundir sus costillas arrasadas
UN CALENDARIO DE TIZA PERPETUA
Le echó la vida sin porvenir
sin porvenir trece vidas
echó esa madrugada
la víspera de su días en cruz
sobre una pared húmeda
de maldiciones
El Inocente
dedo acusador puñal en pecho
el de la mano izquierda
sobre las Santas Escrituras
clama libertad
para los espectros lapidados en sus sienes
clama clemencia
para el dolor de los puños esposados
clama verdugos
para los gritos
Apaga la sombra
la celda del pecador
Un llanto que irisa
el germen contrito de la culpa
PRIMIGENIA
Hoy las flamas velan a sus muertos
en la herida de las brasas
La luna
(gala de esplendoroso desencanto)
espía con lujuria la manta de un catre
Monstruo
venas adobe sangre paja
Grita la lámpara
su sonrisa es maliciosa
La pira inmola
el engendro de otra bestia
LIGAS EN CADALSO
Una casa amarilla
enlaza prostitutas
andando las aceras
Una esfinge
que pesa
su inmaterialidad
ACA ILUSTRACIÓN
INOCENTE
Despojo de lágrimas
dos hileras de cobalto pétreo
Una cama apócrifa
pan y monedas
La infamia danza entre los ruedos
COLOR
Uñas como sable
rasgaron las tinieblas
En tacto las sílabas
torso y senos
La ordalía
fue llanto de acuarelas
En el gris yermo
danzaron desnudas
las manos
antes del Verbo
RESONANCIAS
Se fue apretando contra la roca
Hasta hacerse uno con ella
Kafka
Caigo del eco
rodando
peñascos
Soy eco
y
soy
El eco
ese silencio
gimiente
Soy el silencio
de ese eco
Abandono el peñasco
¿Qué origen
resuena
tras el eco?
ESE RITUAL DE ESCONDERSE
Mis manos juegan sombras
a la luz de La Custodia
Es otra mudez
Un presagio lazado en el eco
Sé que muero en círculos
como una polilla
con el vientre cargado de poemas
alrededor de una llama
INMOLACIÓN POR LA REALEZA
Los robles crecían a sus pies
en la amalgama de los cuerpos
Un abrazo de tempestades. Bocanada náufraga
la entrega
La savia hierve abiertos tactos
(Los troncos se funden y enamoran)
Él la enramaba de azul y deseo
Hay frenesí de cruzados
en la conversión de la sangre
(La multitud se ovilla)
Ahoga miradas de hiedra la estrechada esfinge
(Acunar los cuerpos)
Carbonizados
los lazos heréticos huyen de las sílabas
Huyen del germen de la hoguera
Una contra otra dos flamas en prosa
lloran por la gracia
(Él hablaba a sus amigos de revolución)
ARTIFICIO
Linde del espasmo el grito
callado entre los dedos
Metonimia de ser la sed desdicha
Una garganta seca sin palabras
ACA ILUSTRACION
INGENIERÍA POÉTICA
Me dirijo a vos catecúmeno
Intersección de ensayos en conjunto vacío
Otro código de números complejos
Inercia imaginaria de cálculos ajenos
Un campo electromagnético empuja
Tu infiel barbarie rechazada
Limaduras de esperma que se ordenan
Según el gigantesco imán de nuestro mundo
El álgebra hunde entre los versos
Transformadas letras en integrales metáforas
Alquimias fluorescentes derivadas lógicas
Saltan de los cátodos por el gas de la memoria
Un anión taladra tu cerebro con logos binarios
Combinaciones terminales de la última fisión
El lenguaje ciego entra en metástasis
Sílabas: desnuda matemática
ACTUAR CON INFLUENCIA
Este fatal escribir
que produjo frases para no entender
pues todo episodio del sistema social
condiciona la comprensión
a través de voces que han fluido
desde el tiempo de las revelaciones
(no desde un sector de la opinión
sino desde nosotros mismos)
arroja el ropaje senil hecho jirones
y tiende nuestra decadencia
ante la vista engordada de los críticos
Y mientras reflexionamos
sobre adultez vs. indulto
metáforas o zanahorias
descubrimos que el hilo que nos mueve (nuestros disfraces poéticos)
no calza verdades sobre las letras
o sea
el poema no nos reconoce
En los últimos tiempos
(para conformarme)
intentaré dibujar una “a” redonda
meter el cuello y un palote
para ver si El Padre
puede sacarme “derechita”
METÁFORA
Pierde su gala
Ser los días
Mis cabellos
En la pàred de las ideas
SUMO ABECEDARIO
Antesala
Brazos reptando
Cristo evade respuestas
Chacal de indómitos aullidos
Domador ineficaz de corruptas voces
Estéril amor náufrago en mares pétreos
Falacia oculta en cruz teñida de sangre
Gemido de cansancio mudo ante la primera
creación
Hijos magos y mestizos de la beatífica unción
terminal
Idolatraron viscosas serpientes con el néctar de
un busto sacro
Juego macabro de dibujar ojos agónicos a las
mandíbulas del hambre
Kimonos albos para la redencion de las dagas
cuando giman trágico estertor
Laureles y carrozas ígneas distienden las
frentes generales ante la ilusión de sal
Llanura en el surco de las rodadas mejillas
ante aquella lágrima sedienta de holocausto
Mantilla de luto para las sienes cenizas de un
noctámbulo cadaver devorador de amaneceres
Necrópolis de arcaicas alianzas destrozadas por las peremnes huestes de la infamia revivida
Ñaque de ilusorias palabras y falsos juramentos sublimados por el ciego embelezo
Orgía de abedules enhiestos en la cópula de un sol hembra
Panteón donde los placeresreponen su savia y sus raíces
Quimera mortal de colibrí con ilusión de vuelo solemne
Ríos de acuarela en llanto de pinceles esquivos
Sibilante derrota ahogada por una lluvia parca
Totalitario el ejército de gusanos fedcunda
Ungidas las corolas reabren argentadas
Victorioso descarno rocíos caducos
Xenófogo sin tierra
Yago infante
Zozobro
otro día
defeca
cotidiano
de lo absurdo
ACA ILUSTRACIÓN
ECLIPSE PARCIAL
Los años de tortura
me han tomado de las palmas
Soy herrumbre de labios
linaje de cadenas
En mi
ese talento ronco
esclavo de la trama
El río vomita sus muertos
No queremos asombrarnos
La historia
sólo trenza
las hebras de la sombra
Hoy la playa
se desnudará
desierta
EL SAGRADO SIMBOLO DEL PODER
Conocí un reino de banderas y generales
que desmoronó plomo
sobre la vastedad del mapa
Es un cuento noctívago
un ritual
devorador de vida
entre tapiales de angustia
Sobre el potro
la picana aún arde la sintaxis
de su llaga
Ciertos ojos sobre un diario
muestran su estatura
de estanque cotidiano
Hoy somos más que solos
y el espejo nos iguala
en esta falacia
sin cadenas
LOS MUERTOS SE ABURRÍAN DE LA ETERNIDAD
El ocio envilece las almas
gritaban las pancartas de los fieles
Se reunieron camarillas
para hurtar las llaves del Reino
Y la Revolución llegó
Odisea de llenar el arca de hombres
de picos de lumbre de llanto de rastrillos
de parturientas de palas de sol y de fusiles
Y... cada hombre fue asignado a su trajín
Con los picos se labraron cañones
lumbres brillaron en el cielo y el llanto
rebalsó los cauces
Con rastrillos los desiertos
con partos nuevas bocas
y a golpes de maza esculpidas las arenas
Las aguas se secaron
Tatuaron los nombres
llenaron registros hasta que fueron muchos
y los mataron
Entonces cavaron las fosas
Y cuando exhaustos
(porque el buen Dios siempre perdona)
dio un beso a cada frente
contó un cuento
y nos acunó
PRE/SUPUESTO
Hay un guiño
como aguja
enclavando pactos
Un reguero pólvora café
que crea un cisma
sobre cuatro patas de madera
De ideales subversivos
la corbata senil
exorciza al obrero
versa hambre
es un sub-verso
(otra literatura de género menor)
como el feto aprisionado
en el arqueo de su vientre
MACIEL
Inyectados los ojos de heroína
al fondo de la calle que se cae
Rojos ladrillos como gotas de sangre
Vena de odio que lloró odio
al descuido de la madre y a su padre
alcohol eterno y así sea
Embanderilladas sensaciones
no quería manchar el honor de su familia
ni agrandarla
Negras rodillas raspadas por monedas
sin final
como este cuento
EL LIMOSNERO
Los trenes son flecos de sudor
Piafan su soberbia
y el niño
acariciando con sus suelas el lomo castigado
cura la llaga
de una sanguijuela de mascar
En los andenes
su yerma geografía
colando tristeza a jirones
se embriaga de luz
Destilan babosos
los rieles
surcos de plata
Una moneda vuela a los oídos
ciegos de la última palabra
UN MIMO
El peregrino fabula fábulas de arena
Más allá del pétreo corazón del hambre
De andares harapientos
Es enhiesta aguja su garganta
Un bostezo se traga los ecos de la risa
Telones y rigor de simulacros
Sembrando ocasos su cuerpo se destiñe
DE UNA MANO TENDIDA
“Contemplaron los caseríos
como una afrenta al paraíso”
La cárcel de mi grito me hunde en un clamor de murmullos náufragos
Extiendo de los límites las ansias de mi lengua
pero en llaga de hipocresía se evapora
Somos hebras descartadas
del tapiz de la Historia
Anónimos. Mediocres antifaces
Batallamos nuestros muchos rostros
en las calles ciegas
y los espejos no devuelven más que cicatrices como placas de la herida
Nos cubrimos y sudamos penitencia
Somos el ojo embudo
de un cruento huracán descontrolado
El purgatorio nos traspasa las costillas
Pregones tan nobles de nuestra inocencia hechos emblema
de nuestra imprudente osadía de denuncia
de quejidos lastimándonos los tímpanos
de trozos de almas abiertas a los altares
de piedad recién nacida ante la vista de un feto
de brazos enarbolados de pies ligeros
Mástiles púberes desamparados a los vientos
como tierna gramilla al bravío tropel
Oh inocencia náufraga en la lucha
con banderas teñidas de sangre
en el negocio de la muerte
Muerte de carne y de ideales
Nuestra agonía pena aún
en la fosforescencia de las tumbas
Encostradas raíces que lame el alud
Desenterremos las viejas cimientes
y lloremos savia
Un niño gime su plegaria de estampitas
en el viejo andén
Tapia sus oídos la urbe
Se apretujan los pasos. Se lacran bolsillos
El niño marrón de ojos color prado
regó con lluvia mis mejillas
y fui condenada eternamente
Tapia sus oídos la urbe
empareda sus ojos y encallece sus tactos
Es redención el yugo del grito
Y contemplar nuestra garganta deshecha
sumarse al bisbiseo agónico
de la última confesión
“Venid a mi los que estéis cansados o afligidos que yo los aliviaré”
El niño y su plegaria de estampitas en el andén
La urbe se detiene con sólo mis pies por andar
Nos tomamos de las manos. Y anduvimos
Andar de redención. Cruz de amor
Una cruz que lapidó mi vejez y mi sordera como una presa desbordada
Bocanada de ahogo. Ultimo estertor
y último llamado
El viaje se inicia pero las huellas del regreso son de bruma
¿Adónde están las otras manos de este puente sin orillas?
¿Y si no cortara aún mi lazo con la ciénaga?
¿Y si no hubiera Dios o acaso alma?
Manos sin par
Compriman las gargantas hasta que brote acre el sabor de la miseria
El hambre de Damocles
pende sobre nuestras cabezas
Saboreemos el hambre
Sabe a hiel la lengua de un mendigo
Vistamos de jirones de esperas de mendrugos
La borrachera es aguja en la boca del desierto
Bebamos de la sed y de la sal
Ardamos de fiebre y de delirios
Y esperemos del maná
que brota de los dedos del ocaso
Transfiguración y asombro
tal el espanto de trucar los escenarios
Y germinar otra vez en un vientre tibio
encapullados de áurea y de rocío
con el ardor de pezones recién estrenados
entregarnos y tal vez no germinar
y ser par sin manos
como muñones de una caridad embalsamada
Asquearnos
de los estómagos hinchados de la hambruna
sin temblar sin lacerarnos sin crucifixión
He ahí la cárcel del grito y los murmullos
He ahí la espina y el anónimo antifaz
El purgatorio nos traspasa Hénos ahí
Nada más ajeno
que el límite de nuestros cuerpos
Donde el calor es barrido por sarcásticas ventiscas
Ese filo de hielo que nos deja tiritando
desnudos de corazas y pudores
Los ojos del horror nos agigantan
Y yo
minúscula voz sin voz ahora
Soy otro extraño
Mano abierta
y súplica
Silencio
Los chacales aúllan mis terrores
ACÁ ILUSTRACIÓN
BOZALES DE LA BRONCA
El milenio lacera sus fetos entre redes
Agonizante de una Babel de orgullos
el ave da flor en vuelo y fenece
Escapo en cicatrices y rosales
La espina de la tinta es sumo zumo
Embriaguez mortuoria del espasmo
Vuelvo al asma primero
al último estertor
a su bocanada de ahogo
Y sobre un almohadón rasado
relamo el hastío del estío
ronroneo roncas broncas afelpadas
Tuve callejones y resuellos
proyectos indigestos
mueca atragantada sus truenos truncos
La ley ató nudos a mis nudos
las barbas en remojo en los rincones
al clamor náufrago mortajas
Con cascos ignotos de prudencia
horadé los cauces por las causas
y un paso cojo tendió el puente enmohecido
Trabajé violé recé
Parí herí partí
Lloro redimo imploro
Ahora plagios de lava lavan
con su calcinante amor las calaveras
Dios: ¿la ausencia era necesaria?
Ante el púrpura de una soledad en cruz arrodillo mi holocausto y mis temores
Ciénaga de esta lepra inconfesable
AFRICA DE HOMBRES
Cruza el dominio del follaje que devora huellas
como un abrazo cargado de presagios
El sexo húmedo de la tierra
complace con templanza el despunte de los brotes
(Hace ya mucho)
vio el gris horizonte quebrarse al tronar
de las largas bocas de los hombres
al silencio ensordecer la sepulcral quietud
de una tregua simulada
y a un gigantesco badajo de cuerpos
tañir muda la bóveda inmensa
(Esa vez)
la blancura de un cielo de marfiles
encegueció al sol de la sed
para batallar el filo de las lluvias
como soga de destierro
(Ahora)
avanza por la placidez de la sabana
con lodo en sus pasos de cortejo
Lleva en sus ojos
fragmentos de infierno y agonía
KAMIKAZZE
De rodillas bebe como blanda hostia
el sol rojo de su ser en llamas
Hebra y carta Cuenco unción
Salud al escogido más ínfimo de arena
Ruge el rodar de valentía
El ve en el blanco una flor en ikebana
y en uno
las hélices desposan la cubierta
Es el amanecer de los avernos
Otros ojos redondean el espanto
de un mar de hojalata
Al corazón Al vientre del acero
Las 0.04 p.m.
El segundo empequeñece eternidades
Como la eternidad de la espera
y la certeza en los ojos de la tarde
Las radios aguardan Su dolor en puja
Enmudecidas las bocas en “o”
el canto de los pájaros
Es el diez de agosto
El emperador ha hablado
MUNDO COMO ARROZ
Escuálidos se sumergen los palillos
un plagio de grises y tristeza
Ojos ojiva al diente voraz
La fuente empaña el rocío
Bicicletas almaceneras desbordan el cruce
Torrente de hambre y empujones
a la boca
Una madre con seis niños
para solamente un cuenco
Bajo de mi cielo
Crecen muertos entre la muralla
Los cráneos son granos trepanados
sangre consumida entre surcos de arrozal
Un solo cuenco y siete niños
Los altares hogareños se exhuman a sí mismos
Los tobillos alimentan tobillos
en amalgama de idénticas sonrisas
Dos granos abrazan al nacido
“Una familia un niño” vocifera el altavoz
Más allá
al borde del campo plato
ocho niños y un cuenco solo
Saltan bullen se mastican
las manos del albo kimono
Los tobillos se revuelcan
se mezclan
se amontonan
Humean velos encontrados las ojivas
Nueve niños
en la plaza
En un cuenco
la roja garganta los devora
REPENSADO
Ahí está Eva
Hueca del aliento
la deidad grácil deforma
Ante su muerta nonata
el hombre acaricia
harto sus ojos
Zarcillos de la desnudez
Lo cercano ha pasado en el futuro
Viendo tender a su Hijo los brazos
en cruz llora el Fiel
su omnisapiencia
Sin pudor de tempestades
la parra hincha sus pulmones
Y Eva se levanta
Un río de manzanas desterradas
bautiza de semen
la sangre de sus muslos
FRAGMENTO
Ella
ungida y única
umbilicada ante el espejo
urgente y universal
como el grito último
Hermosa
hermana del hambre
del hombre hermafrodita
con hercúleos ojos
de Eros desplegado
Arco y Eros
en el UNGIDO ENCUENTRO
Mármoles
mancos espejos
desdicha
la maña de un débil
en cobarde despunte de seniles hambres
en la piel en el llanto en el grito
en un cuento
en un CUENTO DE DESDICHAS
Puente púber
pútrido de hambre
de guerras
de gallinas
de una urbe de bocas cenicientas
y EL UNGIDO en la arena
bajo el cielo de Yavhé
Porque UNA
una fue la UNGIDA
con azufre y polvo
ELLA
la mujer
alacena de nimiedades y tesoros
mustio estropajo
depositaria de los pueblos
gen de la DESDICHA
Pesa a la UNGIDA el encuentro
las palabras los ecos los gritos
de aullidos de tambores de pestes
Y morían grietas
en
encima
encinta la UNGIDA
entramada enramada enrejada
regada de sangre
(rojas rejas)
Y la lámpara rota
la sillas volcada
lacerada la errante
la perdida
con la lasciva encomienda
de la muerte
En la plaza
páramo
platos exquisitos
y pertrechos plata
Pública esfinge
réplica que implica
repica
(puntual gestual públicamente)
que muy
muy mucho vio el hombre
solo
como hijos de la boca
como idos de la muerte
Mía
mea culpa
el UNGIDO ENCUENTRO
el uno de Yavhé
Veo migas del banquete
en la plaza
soberbia
MALDITO SEA EL HOMBRE
OVILLO TEMBLOR
Como un reguero de babosas que brilla contra el muro
de las órbitas vacías nace el llanto
Germinando esporas se oscurecen las huellas
al polvo destierra el cráneo andrajos de piel
Pronto es holocausto quebrada la tráquea
tactos traquetea
tartamudas voces
Agónico el lazo se empareda esclavo
lágrimas ahorcadas
llamaradas de tiempo
Frío por la espalda a cremallera cuela el talle
Como fósiles de miedo
en uno los dientes se estampan a sí mismos
La lengua suspendida
latiendo las sienes
Una esperanza umbilicada
senos vacíos
PEZ GUERRERO
Una cruz en el vano
Sangra
De la plaga
pestilentes pecados
Tantos profetas
nos cubrieron de voces
Él a b i e r t o
Oblación de la carne
Cuánto mar
se tiñe
hoy
de rojo
YA NO ESCRIBIRÉ
de tantos muertos
ya no puedo suponer
siquiera el nombre
EPÍLOGO DE UN
SILENCIO INMEMORIAL
Nada más será
Papeles y escombros
Los equívocos son los mejores aliados
de mi subsistencia